Fotoenvejecimiento y Digital-aging

Por todos es sabido que el sol tiene efectos positivos en nuestra salud. No solo contribuye a la síntesis de vitamina D, consiguiendo que nuestros huesos se desarrollen con normalidad previniendo la osteoporosis, sino que también regula nuestros ritmos circadianos  y la calidad del sueño. Y hay que reconocerlo ¡mejora nuestro estado de ánimo! , ello es debido a que la luz solar activa la producción de serotonina, la conocida “hormona  de la felicidad”.

En muchas culturas, una piel bronceada es sinónimo de belleza o atractivo físico. El problema reside en como el sol y concretamente los rayos ultravioleta pueden afectar a nuestra piel. Diferentes estudios muestran que el sol puede acelerar hasta en 20 años el envejecimiento cutáneo*.

La sobreexposición solar altera procesos celulares y conlleva daños cutáneos  permanentes  tales como reducción de elasticidad, arrugas, manchas solares y en último caso cáncer de piel.  Acelera el proceso de envejecimiento ralentizando la recuperación natural de nuestra piel.  Este proceso de deterioro cutáneo prematuro causado por la exposición solar se conoce como Fotoenvejecimiento o Photoaging. De hecho, se estima que los rayos ultravioleta y la exposición solar son responsables en un 80% del envejecimiento facial de las mujeres de raza blanca*. 

La protección solar es indispensable para frenar el fotoenvejecimiento, y el momento de empezar a protegerse comienza en la infancia.  Los niños y las pieles claras tienen menos defensas naturales contra los rayos solares y necesitan más protección y factores más elevados.

Pero no solo los rayos ultravioleta pueden dañar nuestra piel. ¿Conoces la luz azul? Existe de forma natural, y es una longitud de onda que nos estimula y reduce la somnolencia. ¿Te suena? En los últimos tiempos nuestra exposición a la luz azul artificial ha aumentado exponencialmente debido al uso de dispositivos electrónicos.  Las fuentes principales de luz azul artificial son las pantallas de ordenadores, tablets y móviles.  Los rayos de luz azul penetran en la piel y pueden ocasionar daños en la estructura celular, provocando también envejecimiento prematuro, es lo que se conoce como “Digital Aging”.

Los protectores solares naturales o minerales actúan como pequeños espejos que rebotan los rayos solares y la luz azul. Es por ello que es recomendable usar protector solar todo el año y elevar el factor de protección en la época estival. Otra de las ventajas de los solares minerales es que no necesitan penetrar en la piel, ofreciendo protección desde el momento de la aplicación, sin esperas.

Los protectores solares naturales actúan como pequeños espejos que rebotan los rayos solares y la luz azul y como no necesitan ser absorbidos, ofrecen protección desde el momento de la aplicación.

* Fuente: Kimball AB., et al. Age-induced and photoinduced changes in gene expression profiles in facial skin of Caucasian females across 6 decades of age. J Am Acad Dermatol. 2018 Jan;78(1):29-39

** Fuente: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3790843/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *