Elige correctamente tu crema facial

Pues es un poco la pregunta del millón. Actualmente hay tanta oferta en el mercado que puede resultar un poco abrumador. En gel, crema, fluido, hidratante, nutritiva, con o sin protección solar…

FILTRO #1: PRODUCTO

Desde Alanua recomendamos empezar eligiendo que tipo de producto quieres. En general se recomienda la crema hidratante en la mañana y la nutritiva para la noche. La razón es hidratar o aportar agua a la piel cuando más lo necesita, que es cuando tiene que protegerse de las agresiones externas y, aprovechar el momento del descanso nocturno para proporcionarle nutrientes que fomenten la renovación celular y refuercen su barrera natural.

FILTRO #2: TIPO DE PIEL

Una vez seleccionado el producto deseado, el siguiente paso sería adaptarlo según tu tipo de piel. Básicamente todas las marcas diferencian entre graso, seco y normal. En ocasiones encontramos una selección más amplia y nos ofrecen también sensible, madura, etc. Muchas veces las marcas ofrecen líneas comerciales específicas con principios activos determinados para cada tipo de piel. Esta ya es una labor de estudio de mercado, pues cada marca es diferente y las líneas que ofrecen así como los nombres que portan son todos diferentes y no hay ningún estándar.

En nuestro caso, te ayudamos a elegir ofreciéndote información básica sobre cada marca con la que trabajamos, las líneas comerciales que tienen y para qué o quienes son adecuadas. De esta manera puedes tomar una decisión informada.

En la mayoría de ocasiones, la textura del producto va relacionado con el tipo de piel. Una piel seca precisa un tratamiento más untuoso(crema), mientras una piel grasa requiere un producto más ligero (gel o fluido).

FILTRO #3: PROBLEMA A TRATAR

También puedes precisar aún más el tipo de producto que deseas, especificando cual es el problema que quieres tratar: descamación, perdida de firmeza, arrugas, manchas en la piel. En este caso lo que estás haciendo es definir aún más los principios activos que va a llevar tu crema.

FILTRO #4: PROTECCION, PROTECCION Y MÁS PROTECCION

Es indispensable, tanto en invierno como en verano. Recuerda que la piel tiene memoria y los excesos se pagan. Si tu crema de día no incluye protección solar, o necesitas un factor más alto, puedes aplicarte un protector solar facial tras la hidratante habitual. Actualmente, las texturas han mejorado mucho y aunque el factor SPF sea alto, ya no son aquellas cremas pastosas de antaño. Ahora, se extienden y absorben con facilidad y no dejan brillos en la piel.

Esperamos haberte ayudado y como siempre, si tienes alguna duda, consulta o comentario, no dudes en contactarnos.

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